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INCIERTO EL FUTURO DE LA INDUSTRIA PESQUERA: BECERRA BATISTA.

Grave la problemática en torno al sector pesquero nacional, no solamente por la falta de estímulos a uno de los principales insumos como es el diésel marino, sino por la falta de políticas públicas y voluntad política para combatir la pesca ilegal, misma que alcanza el 50 por ciento del volumen de producción de acuerdo con la FAO; y al hecho de que la delincuencia o grupos delincuenciales ya permearon la actividad.

Humberto Becerra Batista, vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola –Canainpesca- advierte que aún y cuando el gobierno sabe que al invertir en el fomento de la pesca se obtienen buenos resultados la política actual esta orillando al sector a la pérdida de rentabilidad en perjuicio de más de un millón de familias que dependen de esta actividad.

No se trata solamente de los pescadores, sino también de sectores indirectos como refaccionarias, industria acerera, astilleros, distribuidores de diésel y trabajadores directos, llámese empacadoras o tejedores de redes.

Se ha descuidado la soberanía alimentaria y eso hace vulnerable al país.

Otro factor de alto impacto es la presencia de grupos delincuenciales que han permeado parte de la actividad como ocurre con el pepino de mar en Yucatán, la totoaba en el Alto California e, incluso la presencia de grupos delincuenciales en Sonora y sur de Sinaloa.

Irónicamente hubo grupos de pescadores que contrataron personas para que hicieran labores de vigilancia ante la ausencia del gobierno, y ahora los tienen encima.

“Ha habido casos donde han asaltado y vaciado granjas acuícolas”.

El vicepresidente de Canainpesca, Becerra Batista, explica que otro fenómeno que afecta la producción es el climático, el cual no se puede combatir, y su impacto se resiente en la falta de presencia de algunas especies.

“Tenemos el caso del Pajarito que venía cada año, y ahora esta ausente por las condiciones del clima y la temperatura del agua al igual que el Dorado, que no se ha presentado en nuestros mares y ni se diga el calamar que tiene cuatro años ausente; además de las bajas producciones de sardina”.

Ahora es como salir de cacería pues estamos ante una actividad muy incierta que depende mucho de la actividad humana, políticas pesqueras, la determinación de la autoridad para hacer cumplir la ley y el clima que es algo que no podemos controlar, remató.